La marcha del 25 de noviembre en Quito Ecuador congregó a una gran diversidad de mujeres bajo el lema “Ya no somos indefensas, estamos en resistencia”. Una movilización de las nuevas generaciones contra la violencia machista. Jóvenes, niñas y niños le dijeron al país que no quieren más violencia contra las mujeres. La Asamblea Nacional respondió, con más de lo mismo tras aprobar la Ley para frenar la violencia contra las mujeres con un texto controlador y punitivo. Días después reconsideró su machismo.

25N Niñas
Fotos: Selena Endara*

Por Sebastian Jaramillo **

El 25 de noviembre de 2017 pasó de ser una fecha común y corriente a convertirse en el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. Cada año más mujeres en el mundo salen a las calles, levantan sus voces, rompen el silencio.

Esta fecha tiene sus antecedentes en 1960 y en República Dominicana, donde ocurrió uno de los hechos más horrorosos de la historia humana. Patria, Minerva y María Teresa Mirabal fueron asesinadas por órdenes del dictador Rafael Leónidas Trujillo.

Las hermanas Mirabal, mejor conocidas como las” mariposas”, se convirtieron en símbolo mundial de la lucha que libran las mujeres, día a día, para vivir sin ningún tipo de violencia.

Jóven Ni una Menos

Han pasado 57 años de este crimen, (1960), 36 desde que el movimiento feminista latinoamericano propuso en 1981,  la fecha para hacer visibles las violencias contra las mujeres y 18 desde que las Naciones Unidas adoptaron la fecha, en 1999, y llamaran a los Estados, organizaciones de la sociedad civil, internacionales y nacionales a realizar actividades públicas para sensibilizar y concientizar sobre lo que hoy se reconoce como una pandemia mundial: la violencia contra las mujeres, adolescentes y niñas.

Hoy, en muchos países del mundo, miles de mujeres salen a las calles para exigir sus derechos y en Ecuador cada vez más mujeres diversas, jóvenes y niñas hacen sentir sus voces.

Nueva fuerza feminista

Niña contra el femicidio

En la plaza de Santo Domingo, en el centro de Quito desde antes de las cuatro de la tarde empezaron a concentrarse las organizaciones de la sociedad civil, mujeres, jóvenes, niñas y niños que depositaron en las pancartas y rostros las esperanzas de un mundo mejor.

Hacia las cuatro de la tarde la gente copó los alrededores de la plaza. Las consignas estaban por todas partes, en pancartas en el suelo, en los rostros y en los cuerpos.

Las frases escritas desde el fondo del alma empezaron a levantarse para emprender la caminata. El clima fue perfecto, un sol radiante auguraba una tarde perfecta para la marcha.

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Screenshot_20171126-092235Muchas mujeres decidieron pintar sus cuerpos, otras pegar pancartas en el piso, paredes, en su pecho y espaldas como una forma de protesta por los 134 femicidios registrados, en lo que va corrido del año. Una de ellas decía, “Justicia para Paola”, quien fue asesinada por su esposo en el año 2013 y aún no se hace justicia. En cada cartel una vida que se fue, un dolor que no cesa entre las familias y la impunidad que reina.

Cobertura Redes Sociales: Allison Pérez***

El colectivo “Vivas nos Queremos” dio inicio a la marcha con camisetas de color morado. Las mujeres de esta plataforma insisten en pedir que se ejecute un presupuesto destinado a políticas públicas efectivas para la prevención, atención y reparación de sobrevivientes de las violencias machistas.

Samanta Andrade, una de las integrantes manifestó su alegría por la acogida de la gente. “Es el segundo año que se realiza la marcha en Quito y cada vez vemos más personas”. Algo afónica y con megáfono en mano, Samanta comandaba la marcha y mujeres al ritmo de tambores dieron inicio a la manifestación.

Turistas nacionales y extranjeros salieron de los locales del Centro Histórico para tomar fotos y aplaudir la iniciativa. Eran las 4 y 30 de la tarde y la hora de marchar por fin llegó.

Familiares de las víctimas de feminicidio, desaparecidas y sobrevivientes, personas con discapacidad, grupos LGBTI, colectivos de ciclistas, familiares de niños y niñas víctimas de violencia sexual y ciudadanía, se fueron organizando en bloques para exclamar en una sola voz que la violencia de la mujer debe parar ya.

Mientras la marcha seguía su curso hasta el parque El Arbolito más mujeres se fueron sumando, unas solas, otras con sus parejas de la mano, en grupo y familias jóvenes con sus hijos e hijas multiplicaron el grito.

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Eran las 6 y 30 de la tarde y el Parque el Arbolito se alistaba para recibir a las personas marchantes. Música, DJs en vivo y una pantalla gigante donde se plasmaban datos de violencia contra las mujeres les dieron la bienvenida; muchos ciudadanos y ciudadanas estaban allí, esperando para sumar sus cuerpos y voces: “Ya no somos indefensas, estamos en resistencia”, Ni Una Menos y #VivasNosQueremos.

Muy cerca de allí, del parque El Arbolito, está la Asamblea Nacional, en donde a las ocho de la noche se debatiría la Ley Orgánica Integral para Prevenir y Erradicar la Violencia en contra las Mujeres.

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El frio empezaba calar en los cuerpos, pero cuando la marcha llegó calentó los espíritus y nada más importó. El parque estaba lleno y la música empezó a sonar, luego vino una representación teatral con personas que han sufrido maltrato y diversos tipos de violencia.

El feminismo educaEste 25 de noviembre la gente tomó un poco más de conciencia sobre esta problemática social que afecta a miles de mujeres cada año. Por unas horas se juntaron todas las diversidades de mujeres en una sola voz.

La noche terminó con la esperanza puesta en las nuevas generaciones de jóvenes, niños y niñas que crecen hoy bajo otro tipo de educación, más incluyente y menos discriminatoria gracias a la filosofía de vida que enseña el feminismo.

Pero un balde de agua fría acabó con las expectativas el domingo 26 en la mañana, cuando se supo que la Asamblea había aprobado la Ley Orgánica Integral para Prevenir y Erradicar la Violencia en contra las Mujeres en la que el partido oficialista País, el correismo legislativo y la oposición conservadora, se aliaron y volvieron a desalojar el género y el aborto de la Ley.

Familia y niñas

De un plumazo borraron lo que se vivió en las calles, una jornada de diversidad femenina, respeto por las diferencias y el pedido insistente de las mujeres a que se respeten las decisiones que ellas tomen sobre sus cuerpos.

“Seguimos en resistencia”, es y segurá siendo la consigna de ahora en adelante en Ecuador. Las mujeres lo saben muy bien, la lucha es contra el poder machista que por un lado busca protegerlas de la violencia pero por otro quiere seguir controlándolas y criminalizándolas.

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*Practicante, Carrera de Comunicación, UPS.

** Practicante, Carrera Comunicación, PUCE.

*** Practicante, Carrera de Comunicación, UPS.

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