Ecuador es un país que nos avergüenza, hija amada.

Por Alexis Ponce*

Si hablaras, amada hija, si hablaras con el inservible, inútil y trillado lenguaje ambivalente y abusado de palabras, ésas que dejaron de tener sentido y valor en las bocazas de los Correas, los Glases, los Bucaranes, los tíos de tobillera y cárcel 4, los Vidrios rotos o las Rectoras que “se hicieron las otto” en las réplicas de un colegio que decidió callarse… Si vos hablaras, amada hija mía, que no lo puedes, que no puedes nombrar este país de nombre imaginario y descomunal curuchupería hipócrita, donde viniste a nacer hace 16 años; si hablaras, no con tus sagrados gestos, tu conmovedor abrazo, tu indecible sonrisa, tus manitas de puro y rudo obrerito en cuentos infantiles, o tus ojos infinitos, sino con las gastadas palabras, ésas que nunca has podido decirlas debido a la Parálisis Cerebral, PCI que le dicen, Discapacidad Intelectual de por vida…

En fin, supongamos que hablaras en el lenguaje que agrede tanto la especie humana y que insultan a diario, impunemente, los políticos, los curas fracasados tirados a políticos, o a economistas, o a presentadoras de tv, y los infaltables Torquemada de la aldea; supongamos, nomás, que hablaras y me preguntaras: “Papito, ¿qué es Ecuador?”, debería contestarte, quizás, con la frase de ese otro ecuatoriano que de seguro te amaría y defendería sin conocerte: el verraco combatiente con discapacidad y rabias en la pluma, Joaquín Gallegos Lara: “El Ecuador es un país donde toda felicidad que tenemos, se la hemos quitado a alguien, y donde aspirar a ser feliz, es una canallada…”.

O, con lúcida tristeza y sinceridad frontal, te diría lo que pienso: que el Ecuador, mi amada hija, además de tener los consabidos lindos paisajes y la consabida gente más abierta y generosa del mundo, es uno de los países más hipócritas y curuchupas del orbe, donde marcharon miles, decenas de miles, ellos dicen millones, contra… el género, pero donde esos miles, decenas de miles, o millones según dicen, no se ofenden, ni se indignan, ni rezan, ni se santiguan, ni organizan una marcha, ni dicen ni chis ni mus, ante el sistémico, sistemático, no aislado, y masivo, no excepcional, abuso sexual infantil cometido en más de doscientos (200, oíste bien, mi bien) centros escolares contra centenares de NIÑAS, NIÑOS y ADOLESCENTES ecuatorianos.

Sí, amor, como me oíste, el Ecuador, mi Principita, es un país donde marcharon decenas de miles contra el género. O sea, contra ti también, que no sólo no sabes de absolutistas géneros masculino y femenino, sino que a partir de ayer, de semejante marcha que envidiarían Trump, Sarah Palin y el santo Papa que instauró el Santo Oficio en la edad media, peligra tu sexualidad inocente, porque en este paisito de violadores con título, se la asume como pecado, como lo sucio, en lugar de educarnos, a tantos ignorantes padres y tantas ignorantes madres y tanta ignorante gente, para que sepamos cuidar el sagrado derecho tuyo y de todas las niñas, a no ser abusada jamás y a no quedar embarazada nunca, menos aún en la tierrita violada y estuprada de los Mera, los Correa, los Glases y los Viejós-papás de los Glases, o de la señora de… hablo de la Profesora que con el abogado personal de palacio del ex-Presi, nada menos, fue a defender al violador, y no al niño de la Condamine (el Principito), en la tierra de las asambleístas sumisas y los otros -el listado de curuchupas es larguísimo, como expediente judicial de Odebrecht: para qué gastar pantalla en tantos…- Solo te diré que desde ayer peligras, pues esa marcha santificó no sólo el espíritu inmortal del “Plan Familia“, cuya eliminación les debió arder cinco meses en alguna zona ex-erógena, sino que desde ayer se santificó aún más la criminalización de la población GLBT-I, es decir de paso se jodió tu padre, que fue coautor de la despenalización de la homosexualidad 20 años atrás, y también peligran las mujeres por abortar al ser embarazadas por violación, por ejemplo, o incluso “las idiotas” como las llamaron en el borrador del proyecto a las niñas como tú, amor de mi vida entera. Así marcharon, sin darse cuenta de lo que realmente está detrás de esta movilización hitleriana en el trópico, que fue, finalmente, contra el derecho a la diferencia (o sea, contra Ti también, hija mía).

Porque ayer el Neo-Garcianismo de la aldea mostró los dientes (el término proviene de ‘García Moreno’, el santo del patíbulo) Y los curuchupas de PAÍS y la Asamblea Legislativa, apenas culminó la marcha, o antes mismo, decidieron desalojar hoy lunes el género y el derecho a la diferencia de la realidad y la vida.

Foto: Pinterest

*Defensor de DDHH y Director de “La Cantera”, programa radial feminista.