La Universidad Politécnica Salesiana, sede Quito, a través  de su proyecto de divulgación científica, Café Utopía, realizó un encuentro sobre el parto humanizado y/o respetado, el pasado 27 de abril, con el propósito de reflexionar desde la academia, el Estado y las prácticas concretas sobre uno de los saberes ancestrales que menos violencia ejercen sobre las mujeres.

Por: Emilia Lasso

En este evento participaron ponentes como: María Isabel Yánez, representante de la organización Savia Materna, Saúl Uribe, docente e investigador de la UPS, ‘Mamá Lourdes’, partera del sur de Quito y Sylvia Proaño, Delegada del Ministerio de Salud.

Desde este espacio no sólo se reflexionó sobre la necesidad de generar conciencia familiar y socialmente para que el parto sea un momento que las mujeres puedan controlar y decidir cómo quieren vivirlo.

El parto tradicional comenzó a realizarse en hospitales a principios del siglo XX y se convirtió en un acto quirurgico, en el que se olvidaban las necesidades y derechos de las mujeres, es decir que se priorizaba la comodidad del médico. Según Artemisa, ‘’la atención prenatal inicialmente fue proporcionada por parteras y enfermeras, pero el médico fue tomando el control en el transcurso del tiempo’’.

María Isabel Yañez

En Ecuador, insituciones como Savia Materna, acompañan a las mujeres a través de pares o doulas desde el inicio del embarazo. Según, María Isabel Yánez, la presencia de mujeres que han pasado por estas experiencias no sólo dan confianza sino que empoderan a las mujeres, para que su experiencia en el parto no sea traumática y puedan evitar caer en situaciones de violencia obstétrica.

Por el contrario, el parto humanizado es una modalidad de nacimiento que se caracteriza por respetar los derechos y necesidades de las mujeres. En otras palabras, busca ‘’hacer del momento del alumbramiento un evento placentero, cargado de amor y en compañía de quien la madre decida.’’

Saúl UribePara Saúl Uribe, el parto humanizado es una contra respuesta a un proceso de globalización, en el que se normalizaron comportamientos médicos que violentan a las mujeres, a los niños y niñas, que no tienen en cuenta las tradiciones y saberes. Además, se plantea la pregunta ¿Quién se humaniza en este tipo de prácticas? Para él, la madre e hijos que intervienen en este acontecimiento pero también (en el caso de los partos en la Amazonía) se humaniza la selva, ya que forma parte del cuidado del bebé.

Muchas mujeres que desempeñan el rol de parteras en sus comunidades empezaron su práctica por una situación familiar o una necesidad de su comunidad. Ser partera es no sólo una gran responsabilidad sino una forma de servir y compartir el conocimiento adquirido de generación en generación.

Mama LourdesMamá Lourdes, partera del sur de Quito, cuenta que comenzó en este oficio a los 12 años, cuando ayudó a su mamá a dar a luz. Desde ese momento, empezó acompañar a las mujeres de su comunidad.

Además, explicó que por mucho tiempo ella y sus compañeras fueron perseguidas por médicos y policías que repudiaban sus prácticas. Actualmente, se siente muy orgullosa de haber ayudado a nacer a más de 800 niños, respetando y promoviendo sus conocimientos ancestrales.

En el Ecuador, el Ministerio de Salud Pública propone la atención integral e intercultural para la madre y su hijo. En 2015, a nivel nacional existieron 13.785 partos en libre posición y 26.804 partos con acompañamiento de un familiar.

SylviaProaño

Sylvia Proaño, delegada del Ministerio de Salud, mencionó que hay conocimientos recogidos en la Constitución del Ecuador que “estamos obligados a respetar, como parte del patrimonio cultural”. Adémas, aclaró que la medicina tradicional y alternativa hacen parte del sistema integral de medicina.

Finalmente, es importante insistir en que todas las mujeres tienen el derecho de vivir una experiencia de parto agradable y significativa, en el que se respeten sus necesidades, sus derechos y los de sus hijos. Es por eso que desde espacios como Café Utopía y desde luego desde Mujeres Contando se difunde y promueve una mirada integral del acto de dar a luz, para que no se sigan normalizando, naturalizando y propagando episodios de violencia obstétrica.

Notas relacionadas

Violencia obstétrica y derecho de las mujeres a decidir… Entrevista Maria Belén Durango, El Parto es nuestro Ecuador.

Entrevista al doctor Diego Alarcón, Clínica la Primavera