El pasado 4 de diciembre Mujeres Contando entrevistó al delegado de la Defensoría del Pueblo Bismark Moreano, sobre el Caso de la Familia Pacheco conformada por tres mujeres y un niño. El propósito era conocer por qué esta institución no siguió acompañando a la familia en su reclamo por la defensa de sus derechos y por qué el juez no falló en su favor la Acción de Protección a su derecho a la salud y la vivienda.

Por Mujeres Contando… en Voz Alta

Entrevista: Andrea Carrera

Apoyo: Francisco Conforme. Edición: Nicolás Gomezjurado

La humedad y las lluvias destruyeron cuartos, paredes y techo,  debido a que, sin su consentimiento ni aviso, la Administración decidió colocar paneles solares para calentar una piscina del edificio que, con el pasar del tiempo, ya no hay gente que la ocupe.

La señora Pacheco sigue viviendo en su departamento, ubicado en el último piso, prácticamente destruido a causa del daño no reconocido por parte de la Administración del Condominio Europa, en el norte de Quito. Daño que afectó gravemente la salud física, psicológica y la cotidianidad de cuatro integrantes de esta familia quiteña, cuyo nieto e hija mayor fueron los primeros en marcharse voluntariamente, en vista de las afecciones respiratorias y pulmonares que la humedad provocó en el pequeño. Un problema que lleva casi cinco años, sin que hasta la fecha nadie reconozca ni repare.

Actualmente, resisten estoicamente, contra este abuso de la llamada propiedad horizontal privada, Patricia y su hija Rafaela. Para ellas la vida cambió radicalmente desde que se empezó a evidenciar este problema.

Los líquenes y el moho invadieron el departamento, ocasionando daños a la salud de estas mujeres, contra quienes la impunidad parece haberse ensañado porque “no tiene un macho al lado”, como un alto y triste funcionario público insinuara, en forma de “broma”: “Consígase un hombre tuco (fuerte), para que le haga respetar”, aludiendo entre líneas que la justicia para las mujeres solas depende de que un hombre las defienda a trompones y patadas.

12351086_676718575799104_279727017_n_1_.jpgEl 4 de diciembre de 2015 Mujeres Contando dialogó en Voz Alta con Bismark Moreano, Coordinador Zonal 9 de la Defensoría del Pueblo en Quito, quien manifestó que él personalmente participó de manera activa en el caso, luego del llamado que hizo Patricia Pacheco a la Defensoría, buscado respeto por sus derechos a la dignidad, la salud y a una vivienda digna. Un acompañamiento que resultó accidentado pues la familia Pacheco no encontró protección, justicia ni reparación.

El señor Moreano, delegado para este caso resaltó que visitó la vivienda de la señora Pacheco para comprobar la existencia del problema; documentó fotográficamente el lugar y los daños, y como institución defensorial empezó a trabajar en la búsqueda de una solución.

Luego de levantar un expediente investigativo para determinar si existía o no vulneración de derechos, Bismark Moreano sostiene que remitió una invitación a la Administración del edificio Europa y a sus demás copropietarios, para informarles el tema y mediar en el caso, pues se trazó como objetivo intentar llegar a un acuerdo. A esta reunión sólo se acercaron muy pocas personas, entre ellas el señor Fredy Villacres, Administrador del Condominio, su esposa, la señora Pacheco, una vecina y el representante de la Defensoría del Pueblo.

El delegado de la Defensoría recalca que esa institución hizo todo en la medida de lo posible, logrando incluso presentar una “Acción de Protección” como amparo directo y eficaz al caso, que al final poco sirvió pues el juez Richard Buenaño falló en contra de la afectada, negando la acción de protección.

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Fotos Nicolás Gomezjurado

Bismark Moreano recuerda que le propuso al Juez Buenaño que se acercara al domicilio para que viera por sí mismo en qué condiciones se encontraba el departamento. Pese a comprobar la humedad y los líquenes colgando del techo y paredes resolvió, sin que nadie comprenda las razones, emitir el fallo en contra de la Familia Pacheco. La Defensoría del Pueblo cree que el juez no tomó al asunto como algo “urgente” y de derechos.

La empresa Acuacobre que colocó los paneles solares, luego de estar al tanto del caso de la señora Patricia Pacheco, aceptó sin costo alguno retirar todos los paneles pero, ¡oh sorpresa!, sus representantes recibieron una llamada telefónica, con amenaza incluida, de que si la empresa retiraba los paneles, enseguida iniciarían acciones legales en contra de la misma.

La Defensoría, al parecer, llegó al límite para actuar en el tema, aunque Bismark Moreano afirma que “nunca dejaron de convencerse de que a la señora Pacheco le asiste el derecho y la razón, pero que cuando las cosas están en manos de un juez, ellos ya no pueden intervenir”.

Apelaron, presentando los debidos requisitos para lograr obtener la Acción de Protección para Patricia, sus hijas y nieto. Demostraron que se ocasionaron daños graves en ese departamento y familia, pero la Corte Provincial de Justicia falló en contra de la Acción de Protección, dejando nula la orden de retirar los paneles, trabajar en la losa y recuperar el bien inmueble, así como preservar la paz, salud y tranquilidad de una familia compuesta por mujeres y un niño.

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Mientras Patricia y su hija están confinadas a una sola parte de su vivienda y ven cómo las lluvias siguen destruyendo su único bien, la piscina sigue caliente, las personas que habitan el edificio ya casi ni las saludan, el señor Villacres insiste en que él no es el Administrador, pero sigue cobrando la alicota, la esposa de éste dio la orden de que no hagan aseo en la parte del departamento de Patricia y el juez Buenaño duerme tranquilo sin que a su casa le entre una sola gota de agua.

El Caso de la Familia Pacheco puede terminar para la justicia, para la Defensoría del Pueblo, pero no para Mujeres Contando. Quisiéramos saber qué opina la Alcaldía de Quito, el Consejo de la Judicatura, la Fiscalía e incluso instituciones internacionales sobre los derechos de estas tres mujeres y un niño.

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