Quiteña de nacimiento, esmeraldeña de corazón, poeta, escritora, maestra, coreógrafa, bailarina clásica, activista cultural, activa defensora de las mujeres… en fin. Patricia Merizalde es eso y más, porque desarrolla innumerables actividades a las que se dedica sin dejar a un lado nada de lo que la apasiona y convence.

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Fabián Vallejos, Patricia Merizalde, Neli Córdova y Alexis Ponce.

Por Diana Borja

En la noche del miércoles 25 de noviembre, en la ‘Sala Nela Martínez’, la Casa de la Cultura Ecuatoriana “Benjamín Carrión”, el colectivo “Desde la mirada” y la organización Mujeres contando-Ecuador avalaron la presentación de su libro “Jardines de Eva”, compuesto por treintaiséis poemas divididos en tres partes.

El requinto y guitarra de ‘Estirpe Ecuador’, bajo la conducción del maestro Luis Nieto, dieron la bienvenida a las 7:20 pm. En el foro se encontraban la autora y tres personas más,  a las que les unía no solo la presentación del libro de poesía, sino también una gran amistad con la escritora.

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Fabián Vallejos, ‘el poeta perdido’ como Patricia lo llama, explicó la larga trayectoria de la escritora, destacando no solamente las cualidades literarias sino humanas de Merizalde. Vallejos dijo: “La poesía es danza y la danza es poesía, es la analogía entre el ser y el hacer lo que la convierte en una mujer entera”; para él, la poesía de la esmeraldeña de corazón es narrativa y mezcla de sensaciones y sentires.

Neli Córdova, escritora y poeta, en tono de denuncia, testimonió desde el principio lo  difícil que resulta ser mujer en una sociedad tan machista. Dijo que la palabra poeta no tiene género ni sexo, pero que la mujer poeta tarda en ser reconocida, y más aún si hace literatura erótica. ¿Acaso solo los hombres pueden hacer poesía?, preguntó con rabia flemática. En tono sereno, pero firme, señaló que en Ecuador no solo hay femicidios físicos, sino que contra las mujeres ecuatorianas hay femicidio literario, que se expresa por ejemplo en la ausencia mayoritaria, o en una evidente inequidad de género, al momento de publicar antologías de poesía. Denunció la más reciente antología que se prepara en Ecuador, donde de más de 100 poetas, solo alrededor  de 14 son mujeres. Es hora de luchar y proclamar al mundo machista la identidad y el orgullo de ser mujer.

Para Neli, Patricia plasma en su libro una serena y auténtica eroticidad, revelando el proceso creativo de la autora, como un monólogo interior escrito en versos libres y rítmicos, donde su palabra obedece a su alma, considerando a su última obra como el nuevo paraíso descubierto.

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Fabián Vallejos, Neli Córdova y Alexis Ponce. Fotos: Cortesía Patricia Merizalde

La tercera persona en hablar de la autora, fue Alexis Ponce, activista de derechos humanos, quien rompió el lluvioso frío capitalino con humor y complicidad. Realizó una cronología de pecados mortales cometidos por la autora, a la que las principales autoridades eclesiásticas de la Edad Media la perseguían con sus tristemente célebres frases machistas y patriarcales hasta la actualidad, relatando la ridícula misoginia de los inquisidores de una manera cómica, pues todas las mujeres del auditorio nos veríamos condenadas, por leer, por escribir poesía, o más aún por pensar y, ante todo, por el hecho de ser mujeres. Concluyó citando con ironía que los curuchupas de ayer y hoy llevarían directo a la hoguera a la autora por promulgar el erotismo más subversivo, el de las mujeres, burlándose  de los machistas que idolatran a sus madres pero golpean a sus amantes.

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Por último y para cerrar con broche de oro, la autora, Patricia Merizalde, dijo emocionada que no fue inspiración ni azar su obra “Jardines de Eva”, sino una propuesta pensada para que las mujeres recuperen y defiendan su sensualidad y su derecho al erotismo, tan importantes para rescatar y lograr la autonomía de sus cuerpos y sus vidas.

Así terminó el 25 de noviembre en Quito, con poesía femenina, jamás indiferente ni ajena, que no permite bajar la cabeza y menos apagar la voz de las mujeres, siempre peligrosas, altivas, siempre vivas, orgullosamente serenas como Eva en su Jardín.

Fotos: Cortesía Patricia Merizalde 

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