Ranciére y el Ecuador actual

Leyendo, interpretando y aprendiendo…

Una_imagen_religiosa_da_ada_con_el_terremoto_EL_PAIS_17.04.2016_Pedernales.jpg Imagen religiosa dañada en el terremoto. Diario ‘El País’ de España, 17.04.2016

“La guerra, a diferencia de la política, tiene como protagonista fundamental a las formaciones identitarias cerradas y agresivas (sean étnicas, religiosas o ideológicas) que niegan y excluyen al otro del mundo compartido. Entre el otro y yo, nada en común”, cita el filósofo francés Jacques Ranciére en la entrevista anexa de autoría de Amador Fernández-Savater, publicada este 10 de abril en la web del diario.es de España, que leímos gracias al amigo Hernán Reyes, quien la difundió en su red social.

Para superar el inaguantable ambiente de polarización ideológica y la peligrosa atmósfera de odios políticos en el Ecuador, que fácilmente puede convertirse en una Guerra Civil de Nuevo Tipo, cuya fase de linchamientos alertamos en varios textos publicados en Mujeres Contando -algunos de nuestra autoría-, es necesario construir, cultivar y potenciar un discurso y una praxis, lo más pronto, que conduzca a configurar una corriente, un polo o un bloque (cultural, social e ideológico) del equilibrio, la inteligencia emocional y la ‘templanza política’. Algunos analistas y varias amigas activistas, la hemos llamado El Centro, o La tercera vía.

El aire guerrero que se huele en el poder y en la red social, en la derecha y en la izquierda, en el arriba y el abajo, en todas las clases sociales y los partidos, en la sociedad y el régimen, en los medios y las sabatinas por igual, solo conduce a que todos se crean cruzados y consideren al contrincante un adversario y al adversario un enemigo y a los enemigos “los infieles a Dios”. Y ya se sabe que a los enemigos de Dios hay que exterminarlos, o aunque sea mandarlos al Infierno.

Todo eso encamina a la nación, a pesar del terrible episodio sísmico que vivimos, a una Guerra interna no convencional en la que todas y todos perderemos. Por lo tanto, es hora de empezar, junto a la reconstrucción de la Costa y del país, la reconstrucción de la mesura y la despolarización de la política, aun cuando cada quien sostenga opiniones diferentes e irreconciliables. Incluso, o sobre todo, en uno mismo, pero también en el arriba y el abajo, a un lado y al otro.

Como dice Ranciére en esta entrevista que sugerimos leerla completa: Ello implica cuestionar las causas, los discursos y los procedimientos que han engendrado el odio, así como combatir seriamente el desempleo, las desigualdades y discriminaciones de todo tipo, repensar las formas en que podrían vivir juntas personas que ni viven ni piensan del mismo modo”.

¿Será que el Ecuador podrá declarar algún día la reconstrucción del equilibrio?

Alexis Ponce, representante de Mujeres Contando.

Fuente: diario.es de España.

Enlaces de interés 

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