No es casualidad que presentemos su libro “Jardines de Eva”, el 25 de noviembre en Quito. Su autora, Patricia Merizalde, además de poeta y escritora, de maestra, coreógrafa y ballerina, es defensora de las mujeres y de sus derechos.

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Por Alexis Ponce

Patricia ha sido no solo directora de artes escénicas, productora y presentadora de radio y televisión y activista cultural permanente, sino feminista y activista de derechos ligada a causas y casos donde se escucha su repudio y se mira su indignación frente al feminicidio, el abuso sexual, el machismo y la violencia en contra de las mujeres del Ecuador y del mundo.

Diremos, ‘para entrar en materia’, que entre sus muchas obras publicadas, me llamaron la atención, por la osadía desafiante de sus títulos: Sensaciones y Sentires; el Salmo Sacramental de la Culpa; Las Cofradías de Eros; Del Amor y otros Fuegos; Callada Ternura; y ahora, su nueva hija, no digo ‘hijo’ sino hija, así, en femenino plural: estos “Jardines de Eva” que hoy tenemos el gusto de presentar, en semejante Tiempo Curuchupa que volvimos a vivir…

No soy literato, por lo tanto siempre será difícil presentar desde una perspectiva literaria su obra que hoy saludamos. Como soy defensor de DDHH y feminista, presentaré entonces a los “Jardines de Eva”, desde esas dos perspectivas… Porque así fue que nos conocimos con Patricia; así, juntos, llevamos adelante un sueño hecho realidad: “Los Jueves de Vallejo”, un programa radial en Caribe FM donde platicamos, charlamos, nos peleamos como los amigos, es decir haciendo las paces siempre, y en donde arreglamos el mundo a veces, y lo desarreglamos sobre todo, cada jueves en que conversamos de todos los temas habidos y por haber. Los dos hemos coordinado esfuerzos entre su Esmeraldas y mi Quito, por las mujeres y las causas más progresistas del mundo. Y si creyéramos en otras vidas pasadas y en las reencarnaciones, Patricia sería una de las mujeres llevadas a la hoguera. Acusada de bruja, de amar y de poeta.

1448674611654-Eva_2.jpgDesde una óptica feminista y de DDHH, su obra la condena. Solo pensemos en el título, diez siglos antes, para saber que terminaban en la hoguera ambas: su poesía y ella, Patricia.

Un clérigo español canonizado en el año 1234 por la Iglesia Católica, por cuyos auspicios se creó el Santo Oficio de la Inquisición, Santo Domingo de Guzmán, así le dijo a Patricia Merizalde antes de ordenar su arresto en la edad media: “Durante años os he predicado, implorado y llorado para que salgáis del pecado. Pero donde fracase la bendición, prevalecerá la vara. Ahora moriréis a golpe de espada, arruinaremos vuestra torre, destrozaremos vuestros muros y las reduciremos (a la pecadora y a todas sus lectoras) a la servidumbre. La fuerza de la vara prevalecerá, porque la dulzura no ha conseguido nada”… Y Patricia, como era de esperarse, ¡no le hizo caso!

Patricia Merizalde, con sus ‘Jardines de Eva’, fue acusada de hereje, por supuesto, de bruja y de hechicera de hombres y de palabras, en el tristemente célebre Manual del Inquisidor llamado el “Malleus maleficarum” (El Martillo de los brujos), escrito por dos torturadores con sotana: Kramer y Sprenger, quienes por razones de tiempo y de misógino enfado con Patricia, no pudieron acompañarnos en esta noche…

En aquel manual publicado por el Vaticano en 1452, ambos se refirieron en estos duros términos a Patricia y a Eva, y obviamente a sus jardines, a sus amigas, seguidoras y lectoras: “Las mujeres son hermosas a la vista, pero no os fiéis. Porque son muy contaminantes al tocarlas. Con sus voces dulces engatusan a quienes se cruzan con ellas y los matan, consumiéndoles las fuerzas y haciendo que rechacen a Dios”.

Contra Patricia y todas las demás ‘pecadoras’, fue que se alzó la bula del papa Inocencio VIII, quien apoyó la campaña para acabar con todas las brujas de Europa y América, entre ellas numerosas amigas que, por fortuna, alcanzaron a llegar a Quito, escoba en mano, este 31 de octubre pasado, al “Encuentro Mundial de Brujas”, organizado por Mujeres Contando, el brujo que esto lee y Nelly Valbuena , quien no pudo venir esta noche, por razones que usted, Patricia, conoce; pero han venido hoy, en esta noche, algunas queridas amigas Brujas de aquel Encuentro.

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Diremos, además, que Patricia también fue una cuestionadora irreverente y jamás arrepentida de “Las Normas del matrimonio”, publicadas en su contra por Fray Querubino: “Marido, repréndela con dureza, intimídala y aterrorízala. Y si con esto no basta, agarra una vara y golpéala bien, porque es mejor castigar al cuerpo y corregir al alma, que dañar el alma y perdonar al cuerpo. Entonces golpéala con decisión, no con rabia, sino por caridad, de forma que los golpes te den mérito”.

Y hasta en mi contra, por ser su cómplice y amigo, se alzaron esos dementes. El inquisidor Schulteins, que fue uno de los que llevaron a la hoguera a Patricia Merizalde en la edad media, declaró públicamente: “Aquel que se opone al exterminio de las brujas, no puede esperar quedar indemne”. Por seguir la suerte de esta sancionada pecadora, les dije: “¡Preparad mi hoguera! ¡Y encended el fuego!”, antes de inmolarme en las llamas en solidaridad con Eva, con Patricia, sus lectoras, sus amigas, sus jardines, manzanas, serpientes seductoras, demonias y diablillos.

Y porque ella sigue insistiendo, neciamente, en provocar la rabia de curuchupas y violentos, o en ser castigada, como Eva, con la expulsión deshonrosa de un presunto Paraíso por orden de un dios patriarcal; o acusada, como Lilith, de no haber existido nunca, por hombres que adoran a sus madres y golpean a sus amantes; o en ser llevada a la Inquisición y la hoguera como Juana de Arco, o en ser apedreada como Hipatia… Patricia, que se solidariza con todas las mujeres sancionadas del mundo, ella misma pide sanción máxima, sentencia condenatoria y pena capital. Y para probar el peligroso desafío femenino que le hace al mundo patriarcal, escribe en su obra ‘Jardines de Eva’, esta verosímil prueba de delito:

“Alucinada
bajo tu piel,
inundo
el planeta
de vinos…

* Intervención en la presentación del libro ‘Jardines de Eva’ de la amiga y poeta Patricia Merizalde, en la Sala ‘Nela Martínez’ de la Casa de la Cultura Ecuatoriana, CCE, la noche del miércoles 25 de nov. de 2015.

Fotos: 

Serie: Eva expulsa a Dios del paraíso

Artista (modelo, actriz, final triste):
Julie Newmar (ella fue la primera “Gatúbela” del primer Batman)
Año 1922.
Fotógrafo: Alfred Cheney

Notas relacionadas

Patricia Merizalde en su Edén