Amina Filali, la joven marroquí que fue abusada sexualmente, golpeada y posteriomente obligada a casarse con su violador, se suicidó  para poner fin a una convivencia obligada. A través de Avaaz se busca poner fin a esta ley en Marruecos.

Amina_Filali_Avaaz.jpg

Por Nelly Valbuena Bedoya

Con esta medida extrema la jóven logró no sólo poner fin a un calvario impuesto sino que se saltó las leyes marroquíes.

La comunidad Avaaz, de la cual Mujeres Contando en Voz Alta hace parte, se une ahora a un grupo de activistas de Marruecos que llevan “años luchando para anular la norma, y por primera vez, según activistas de los derechos humanos de las mujeres marroquíes,  “tenemos la victoria al alcance de la mano. Esta misma semana, una última votación podría lograrlo”.

Las mujeres marroquies están obligadas, social y legalmente, a casarse con su violador por medio del artículo 475 del Código Penal que le facilita a los agresores un juicio y desde luego una condena si deciden casarse con su víctima cuando ésta es menor de edad.

“Pero ha llegado nuestro momento, cientos de miles de nosotros hemos ayudado a hacer presión ante el Parlamento, y por fin a la votación final para revocar la ley, está a nuestro alcance”. Con esta convicción activistas de derechos humanos y de la comunidad Avaaz seguimos buscando firmas.

Se trata de conseguir un millón de firmas virtuales internacionales para presionar a los legisladores a que deroguen esta ley infame contra las mujeres.

Una vez se consiga el millón de firmas se publicarán avisos en los medios marroquíes, con el propósito de que el cuerpo de diputados vean el apoyo innternacional a esta causa.

La comunidad Avaaz también tiene previsto apoyar al grupo de activistas afuera del Parlamento “con un mar de globos rosas que les haga sentir que el mundo entero les está mirando”.

Firmar esta petición es una forma de rendir homenaje a Amina Filali y cientos de miles de víctimas de abuso sexual en Marruecos.

Hazlo aquí 

http://www.avaaz.org/es/forced_to_marry_her_rapist_f/?bAspYcb&v=34023

 

El caso de Amina Filali

http://sociedad.elpais.com/sociedad/2012/03/13/actualidad/1331643054_114371.html