Soledad Herrera, o simplemente Sole, es una ciclista urbana quiteña que adoptó la bicicleta como un estilo de vida. Mujeres contando en voz alta, se acercó a ella y a su compañera inseparable.


Por Estefanía Quishpe

Las estadísticas muestran que en Quito, entre el año 2012 y lo que va del 2013, se han registrado cinco mil ciclistas mujeres y 50 mil ciclistas hombres, en total 20 mil usuarios al mes, entre hombres y mujeres, de este medio de transporte que cada vez tiene más seguidores y seguidoras, una de ellas es Soledad Herrera.

Sole, como le llaman sus amistades, es una joven a la que no sólo le gusta el deporte sino que hace de él un pedaleo diario. Su bicicleta es más que su medio de transporte, es  parte de su vida cotidiana. Sole, es una ciclista quiteña en pleno apogeo de los nuevos sistemas de movilidad ecológicos y escenarios públicos de la ciudad.

“Bueno mi relación con la bici comenzó hace más de  ocho años; en realidad primero quise buscar qué hacer en la universidad. ¿Jugar fútbol? Vi que era malísima, así que encontré a la bici y desde entonces empecé a salir de paseo a la playa, después empecé a ir a la universidad, al trabajo, a clases, a las reuniones y a las cosas que tengo que hacer. Es prácticamente un vicio que no he podido dejarlo”.

Soledad pertenece al club de ciclismo de la Universidad Católica. “Ahí empecé con esta actividad,  desde el año 2004 comenzó mi vida en bici por las calles”. Ahora es la Coordinadora de un club abierto, espontaneo, que más que nada es un espacio de amigos y amigas. “El propósito de este club es fomentar el uso de la bici en la cuidad, sin discriminación de género; pero más que nada, conocer a nuestro Quito y a nuestro Ecuador de una manera diferente”.

 “La sole bike” es su compañera desde que se inició en el mundo de la bici. Con orgullo muestra sus atributos y recuerda que  al principio era blanca pero como le gustan mucho las vacas, le puso muchas manchitas. En la parrilla sostiene todas pertenencias, así no lleva nada en la espalda y evita con ello lastimarse. También tiene un candado para cuando tiene que dejarla parqueada de forma segura.

Mujeres en movilidad, mujeres protagonistas que además mantienen una vida saludable y que aprovechan el surgimiento de una nueva forma de transportarse. Soledad Hererra, Sole, se atrevió a romper esquemas, tomó su bicicleta y ahora recorre las calles de Quito y las carreteras de Ecuador. Ella y “la sole bike” son un estilo de vida.

Estudiante Carrera de Comunicación Social de la UPS, sede Quito. Reportera Mujeres Contando en voz alta.