Mónica García Prieto reportera de guerra española y redactora ‘freelance’ fue la galardonada de la IX edición del premio José Couso a la Libertad de Prensa. Al recibir el premio, y con la claridad, sencillez y precisión que la caracterizan, reivindicó la “regeneración” de la profesión para evitar que se extinga un oficio que tiene una “función social”. Dijo además que los gerentes de los medios tradicionales están destrozando a los propios medios y a la profesión.

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Por Nelly Valbuena Bedoya

El premio, que consiste en la estatuilla “Alas de libertad”, del escultor Manuel Pathinha, fue entregado en pasado 9 de mayo en Ferrol por el Colegio Profesional de Periodistas de Galicia, el Club de Prensa de Ferrol y la Obra Soccial `la Caixa`.

La reportera tras recibir el premio dio una rueda de prensa en la que expreso su “múltiple” satisfacción y gratitud por recibir este reconocimiento, que no sólo viene de parte de sus colegas periodistas sino que fue creado en memoria del reportero gráfico José Couso, quien murió durante la invasión a Iraq en 2003, bajo los disparos de un carro de combate estadounidense contra el Hotel Palestine, en donde se encontraba.

Manifestó también que este galardón es “un reconocimiento general a la cobertura de la crisis de Siria”, en donde solo se encuentran periodistas freelance  que “no encontraron cabida en medios convencionales” y que muestran los impactos que tiene este conflicto tiene sobre la población civil.

En 2005, recordó que ella tomó la decisión de abandonar el medio convencional para pasar a uno digital, pues “quería contar cosas que en el medio en el que estaba no podía”, desde allí su mirada sobre la víctimas es su prioridad.

Señaló que el periodismo necesita una “revolución” para evitar que la profesión desaparezca y sea sustituida por blogueros que solo opinan desde casa”. Pidió decir “basta”  a ruedas de prensa sin preguntas o a la presencia periodística a través de la televisión, pues “suponen algo inaceptable” y desde luego “una falta de respeto a la opinión pública”.

Xosé Manuel Pereiro, decano del Colegio Profesional de Periodistas de Galicia, dijo que el trabajo periodístico de Mónica García Prieto “cuenta las historias que la gente debe conocer: historias de personas normales que de pronto se ven abocadas a sobrevivir en situaciones límite”. Reconoció que un mérito más es que debe realizar su trabajo en una zona en conflicto, en donde “tiene que enfrentarse a las críticas de la gente que está a su alrededor, que la juzgan por posicionarse con un bando u otro, cuando ella lo que hace es simplemente contar una realidad”.

Mónica García Prieto empezó a cubrir conflictos armados a los 19 años cuando estuvo de vacaciones en Chiapas, México y la sorprendió un levantamiento zapatista. Posteriormente cubrió para el Diario El Mundo los conflictos de Chechenia, Irak, Afganistán, Macedonia, Gaza y Líbano. En 2005 decidió su independencia y se centró en Oriente Medio. Desde Jerusalén ella era su propia enviada especial pues los medios habían decidido no enviar reporteros ni periodistas a las zonas de guerra. En 2007 se radicó en Beirut desde donde hace un cubrimiento independiente del conflicto sirio para  ‘Cuarto Poder’ y ‘Periodismo Humano’.

Desde Mujeres contando tuvimos la oportunidad de entrevistarla, vía skype a propósito de los atentados al metro de Moscú, el 29 de marzo de 2010. Allí hablamos de las mujeres como víctimas de las guerras, del papel de los medios y del periodismo en el cubrimiento de las guerras.