María Andrea Guacán desde muy pequeña sintió la responsabilidad de proteger la salud de su familia y de su comunidad. La campesina es el lugar donde comparte el compromiso de ser protectora de la salud, guardiana de las semillas y una excelente estudiante.

Por Tamara Méndez

Bosques, montañas y una  amplia vegetación conforman la alargada alfombra que recubre a una de las comunidades más tranquilas y hermosas de Cayambe, Paquiestancia.

Esta comunidad  se extiende cerca de 450 hectáreas y en ella predominan las actividades ganaderas, agrícolas, florícolas, y desde hace algunos años el turismo comunitario. Paquiestancia,  cuna de simbólicos personajes, alberga en sus moradas no sólo al cóndor andino sino también a María Andrea Guacán, amante defensora de la tierra y la naturaleza.

María Andrea es promotora de la salud en su comunidad. Desde muy pequeña sintió la responsabilidad de ayudar a su familia y a sus vecinos; a buen tiempo encontró un grupo de apoyo en la Asociación Agroecológica La Campesina, institución en la que se desempeña como defensora de la salud, con un gran compromiso.

Sembrar bien para producir bien, es uno de sus lemas. Todas las mañanas desde muy temprano, se levanta a proteger su huerto, a cuidar su ganado y a sembrar de manera orgánica, para ella, ese es el secreto de llevar una vida saludable. Además su mágica complicidad con la Allpamama (madre tierra)  permite que ésta, desde el centro de su fertilidad, le regale las mejores semillas y  los más nutritivos alimentos.

La Asociación Agroecológica la Campesina es su segundo hogar.  Todos los viernes desde muy temprano tiene la oportunidad no sólo comercializar sus productos, sino también de compartir esa hermosa responsabilidad de ser guardiana de la salud y de las semillas.

Ella es también una destacada estudiante. Su entrada a la Campesina significó emprender un camino lleno de buenas experiencias y una de ellas fue el ingreso a la escuela. Al inicio fue difícil, describe, pero el apoyo incondicional de sus compañeras y de su familia es el impulso que la motiva todos los sábados a continuar con sus estudios. Actualmente se encuentra cursando el décimo año de educación básica y aspira a concluir su bachillerato.

María Andrea Guacán es una mujer llena de valentía, coraje e iniciativas de emprendimiento. Su historia contada en voz alta nos motiva y a seguir con perseverancia nuestras metas.