La violencia contra las mujeres es una práctica cotidiana que persiste, se reproduce y se tolera en todo el mundo.

Por Nelly Valbuena Bedoya

Pese a las cientos de iniciativas, que buscan eliminar todas las formas de violencia contra niñas, jóvenes y mujeres adultas, las cifras son cada vez más alarmantes, esto se debe a que las estructuras machistas se mantienen y a que muchas mujeres, presas del miedo y silenciadas, no denuncian a sus agresores.

Trabajar desde la escuela, el colegio y la universidad en el reconocimiento del problema y en la generación de propuestas, es una forma de hacer que las sociedades se transformen y las mujeres podamos vivir libres y en ejercicio pleno de nuestros derechos algún día.

Conscientes de esta realidad dos jóvenes, Carla Ledezma y Esteban Sacoto Macías, de la Facultad de Comunicación Social de la Universidad Politécnica Salesiana, decidieron usar la técnica stop motion para producir un video “que motive a las mujeres a luchar contra el machismo”.

Este producto comunicativo realizado en la clase de Video II, con la profesora Cristina Naranjo, partió de la creación de dos personajes en plastilina, a través de los cuales se evidencia, en sus propias palabras, “el sometimiento del género femenino”.

La historia recurre a la tradicional leyenda, mágica y religiosa judeo cristina de la creación divina de Eva, a partir de una costilla de Adán. El escenario es el jardín del Edén, en el que el amor romántico rápidamente se convierte en un lazo, que lleva a la mujer a vivir, generación tras generación, en un ambiente de sometimiento, de control y por lo tanto de violencia física, psicológica y verbal.

Frases populares como: “aunque pegue y mate, marido es”, “pura y casta”, “limpia la casa” y “ese hijo no es mío” ponen de inmediato la historia en la realidad actual, una realidad que cada día trae una noticia sobre mujeres víctimas de la violencia de hombres tan primitivos como Adán.

El hombre, en menos de sesenta segundos, destruye la autoestima de la mujer, la convierte en su esclava pero ella logra zafarse de ese control, se libera y pone fin a la violencia.

Con la frase “tú silencio no te protegerá”, de la maestra, poeta y activista norteamericana, Audre Lorde, se cierra el video y nos queda en la pupila y en la conciencia un afán por contar en voz alta para que nuestras experiencias sirvan a otras, para que no les pase lo mismo a otras y para que no repitan historias de violencia.

Estamos seguras, que esta historia ayudará a muchas mujeres a romper el silencio y a no aceptar ningún tipo de violencia en sus vidas. Y a los hombres les hará pensar en la necesidad de comprometerse, con la superación de cualquier tipo de violencia de género, en sus espacios familiares, laborales y sociales.